Después de perder a sus padres, un orangután de tres años de edad estaba tan deprimido que rehusaba comer y no respondía a los tratamientos. Los veterinarios presentían que se entregaría a la muerte. Un perro de cierta edad fue encontrado perdido en las inmediaciones del parque zoológico y, cuando lo pusieron en la sala de tratamiento, se reunió con el orangután:
Ambos se convirtieron en amigos inseparables desde entonces.

El orangután encontró una nueva razón para vivir y se ha esforzado al máximo para acompañar a su nuevo amigo en sus actividades.

Viven en el norte de California (EE.UU.), y la natación es el deporte favorito de ambos, aunque Roscoe (el orangután) todavía tiene un poco de miedo al agua y necesita la ayuda de su amigo para nadar.

Pasan todo el tiempo juntos y, por la expresión de sus caras, se puede ver cuán felices son.

Juntos descubrieron el lado cómico de la vida y el valor de la amistad.


Encontraron más que un hombro amigo donde apoyarse.

¡Viva la Amistad!
No sé si la vida es corta o larga, pero sé que nada de lo que vivimos tiene sentido si no tocamos los corazones de la gente. Y esto no es cosa de otro mundo; es lo que da sentido a la vida, es lo que hace que la vida no sea ni corta ni larga, sino intensa, verdadera, pura… mientras dura.
1. MARIA el 17 de diciembre de 2010 a las 05:17 | Replicar
HOLA
2. beatriz. el 11 de mayo de 2012 a las 04:07 | Replicar
maravilloso, es una verdadera historia de amor y solidaridad. Los niños suelen interesarse mucho y pueden resolver y-o observar algunos conflictos a traves de historias como esta..