Más de 20.000 personas, entre hombres y mujeres, acudieron a la cita con el fotógrafo estadounidense Spencer Tunick, para dejarse retratar desnudos en la Plaza del Zócalo, en el centro histórico de la Ciudad de México.
En esta sesión fotográfica Tunick superó el record de participantes que estableció en el año 2003 en Barcelona, adonde asistieron unas 7.000 personas.
Desde las primeras horas de este domingo, Tunick tuvo la simbólica plaza capitalina para él solo y su proyecto.
Cerca de 200 agentes policiales de la Secretaría de Seguridad Pública del gobierno del Distrito Federal, fueron apostados en los diferentes accesos a la plaza para evitar que entraran personas antes de la hora prevista.
210 personas por minuto
La gente comenzó a llegar a los puntos de reunión acordados en las calles aledañas a la plaza, desde las cuatro de la mañana. Todavía estaba oscuro y hacía una temperatura fresca. A esa hora, las filas de los participantes ya eran muy largas.
Según lo que informaron los organizadores, desde ese momento, comenzaron a entrar a la plaza los participantes, a razón de 150 personas por minuto. Luego, de las cinco y media hasta las seis de la mañana, el flujo de personas aumentó a 210 por minuto, hasta que se paró el ingreso.
Varios cientos de personas se quedaron fuera. Tunick quería comenzar a realizar sus tomas antes de que el sol saliera completamente.
El ambiente era de expectación y curiosidad por un evento que era la primera vez que se realizaba en México.
“Vengo aquí por gusto. Me siento muy normal. Me he desnudado otras veces en público, pero en la playa, que es muy diferente”, dijo a BBC Mundo, Alvaro Romero, residente del DF y empleado del gobierno, mientras caminaba apresurado hacia la plaza.
Solos y acompañados
Algunos de los participantes vinieron solos al Zócalo, otros con sus parejas, tambien hubo grupos de amigos. En una esquina de la plaza, varios jóvenes se veían visiblemente entusiasmados con la idea de desnudarse y ser fotografiados por Tunick.
“Yo estoy participando de esto porque me encanta encuerarme” (desnudarse)- comentó Ana, una joven capitalina al tiempo que soltaba una carcajada.
“Vine porque éste es un evento sin precedentes aquí en México, es un acontecimiento de primer mundo. Además en este grupo que ves aquí todos somos ´swingers´, nos intercambiamos las parejas, para que vean que aquí en México podemos estar a la altura de Europa”, le dijo a esta corresponsal el joven Adonai Montenegro.
Ya dentro de la plaza, y todavía vestidos, los participantes recibieron una serie de instrucciones sobre lo que debían hacer y cómo ocurrirían las cosas. Estaban previstas varias tomas fotográficas en tres posiciones diferentes: de pie, agachados y acostados, aunque al final el artista improvisó dos tomas más.










